¿Alguna vez has querido dejar todo e
irte?
Quien
no ha soñado alguna vez con dejar todo lo que le resulta monótono, su trabajo,
su rutina su ciudad, dejar todo y embarcarse en una aventura digna de una película.
Para muchos esta es
una opción que jamás se les presenta, muchos estamos atados a nuestras responsabilidades
y miedos que no nos dejan salir y buscar algo nuevo, algo como una nueva motivación
o inspiración que realmente logre satisfacer nuestra ambición, algo que nos
haga sentir el miedo a la incertidumbre.
Y es que llega un
punto en la vida que nos sentimos cómodos, nos sentimos en nuestra zona segura,
creamos en nuestra mente una falsa red de seguridad de ahorros y posesiones,
que el día de mañana podrían ser tan efímeras como la voluntad del gobierno,
accidente, destino o castigo divino lo decida.
A raíz de esto he
preguntado a personas en una posición económica privilegiada (gente que ha
trabajado inteligentemente para estar donde está) como llegaron a donde están y
si son realmente felices, las respuestas sobre que tan felices son realmente
han sido variadas, desde una falsa respuesta de “el dinero no trae la felicidad”
hasta “nunca he visto a alguien triste manejando un deportivo de lujo”, estas
respuestas son las básicas las obvias las que todos los que no somos millonarios
sabemos la respuesta, pero cuando indago como llegaron a escalar económica y
socialmente hasta el lugar donde están todo cambia. Aquellos que realmente no
les interesa contestar contestan lo típico: “mucho trabajo duro, sacrificios,
ahorros y lectura”, eso es lo que sabemos (aunque trabajo duro no es igual a un
futuro exitoso), pero aquellos que de verdad les interesa compartir, aquellos
que no son egoístas y quieren dar una visión más detallada usualmente llegan a un conclusión: En algún punto
de su vida tuvieron que ser egoístas, pensar en ellos mismos y dejar que lo que
realmente les apasiona (sea hacer dinero o conocer el mundo) tomara el primer
lugar en su lista de prioridades, en pocas palabras llegaron al punto de tener miedo
pero aun así ir por ello.
Es normal tener miedo
a dejar nuestra red de seguridad, a lanzarse hacia la incertidumbre de que
depara el mañana, definitivamente no es para todos, pero si de algo estoy
seguro es que aquellos que lo hicieron jamás se arrepienten.
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